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Mil surcos

Contratapa
La novela de Martín Cristal se trama a partir de la voz de Perla Fisherman, una joven estudiante de Medicina y los puentes que tiende con otras historias. Lo que prima en ese afán narrativo es la fuerza que las religa en filiaciones de sangre y pasión, la concatenación del deseo. Así se acoplan fechas históricas y su novela familiar y la crónica de todos los personajes que aportan su óbolo de sal al novelesco. Personajes que representan en la construcción de la memoria más que el recorrido de sus vicisitudes individuales. El cataclismo de la guerra civil en el frente ruso-ucraniano-polaco. El contrapunto entre el hambre de Lazarus y la estrechez económica y angustia de Perla. Los relatos del linaje peruano-japonés de Sachi. La emigración forzada y azarosa que convierte a los antepasados en “juguetes del destino”. La Shoàh como un trasfondo lúgubre. Otra vez, la guerra, la deportación, las miserias de la cultura patriarcal, la solidaridad humana y sus redes. Voces que se complementan con dibujos preciosos.

Leyendo Mil surcos uno entiende esa máxima de Barrett: “cuando no se puede vivir en un sitio, el deber supremo es irse a vivir a otra parte”. La unidad entre la existencia y la creación hacen de esta novela, antes que fragmentaria, aglutinante. Cristal adscribe a una visión heracliteana de la vida, pero la forma que adquiere esa temporalidad huidiza, es la del soporte rígido del deseo, la tierra, muñido al trabajo acumulado de varias generaciones de inmigrantes. Este apego a la vida y sus derrumbes sería difícil de soportar si el oficio del novelista no revistiera el vahído interior con el encantamiento de los símbolos que lo auxilian en la construcción de un pasado que es, a la vez, memoria del futuro.

Mario Castells

Crítica

“Se lee perfectamente como una novela autónoma (hay una continuidad argumental muy leve con Las ostras y se reencuentran algunos personajes), para lo cual colaboran sin duda los momentos de escritura tersa, perfecta.”

—DEMIAN OROSZ—


“La novela [...] tiene una carpintería estructural que requiere de maestría y que es la forma irreprochable por la que fluyen las diversas historias que trazan sus profundos surcos.”

—GABRIEL ÁBALOS—


“Es una novela sobre cosmovisiones: familias unidas por la Historia y separadas por la misma [...] como pétalos de una gran flor cuyo núcleo en un futuro-presente-pasado termina siendo Córdoba.”

—JOAQUÍN CRUZALEGUI—


“La nostalgia por el desarraigo y el traslado, la dispersión, la entropía familiar dejan una carga emotiva, silenciosa como la radiación, que se extiende de generación en generación como una herencia genética”

—CEZARY NOVEK—

Presentaciones

“Esta novela asume la memoria familiar como lo que ésta, en el fondo, nunca ha dejado de ser: una ficción doméstica para consumo de abuelos, padres, hijos, primos, etc. Imprecisa, contradictoria, sesgada, y lo que es peor, en absoluto consciente de su naturaleza ficticia.”

—ADRIÁN SAVINO—


Mil surcos se nos presenta como la realización del deseo de reconstruir y escribir la historia familiar. Funciona como un acto de memoria colectiva en el que la rememoración y la invención se conjugan con la Historia para dar lugar a una novela que nos conmueve...”

—PABLO DEMA—

Entrevistas

Martín Cristal está enmarcado en la ventana de un bar, donde aguarda paciente el encuentro para hablar de su nuevo trabajo, Mil surcos, una de las cuatro novelas que forman el proyecto más ambicioso del escritor cordobés... [leer más]

—JOSÉ PLAYO, LA VOZ


Martín Cristal es un hombre alto, rubio, con cara de buen tipo y mirada inteligente. Habla con seguridad sobre su obra y, por lo que describe al graficar un día de trabajo, se lo intuye como una persona meticulosa, ordenada... [leer más]

—SANTIAGO AGUIRRE, OCIO

Primer capítulo

Para leer (en formato PDF):

Capítulo 1

Disponible en papel.